Definitivamente los cafés especiales del Quindío se siguen posicionando por su calidad, esto fue lo que se observó en la IV Feria Expoejecafé realizada en el centro metropolitano de convenciones de Armenia entre el 19 y el 21 de mayo bajo la organización de Fundestec, evento que permitió evidenciar cómo la industria local de los cafés especiales va en ascenso y cada vez involucra más y más empresas que consolidan un sector con alto potencial en el mercado.



Uno de los aspectos interesantes fue la presencia de empresarios pertenecientes a todos los eslabones de la cadena de valor del café, desde la producción, pasando por el beneficio, trilla, tostión, comercialización y tiendas especializadas, que se articulan y generan relaciones comerciales y de intercambio de conocimiento entre sí, proceso que venimos promoviendo desde el Clúster de Cafés Especiales del Quindío apoyado por los gobiernos locales, universidades y gremios.

De otra parte, el evento contó con una relevante agenda académica con expertos de la Federación Nacional de Cafeteros, Cenicafé, universidad de Caldas, Universidad Tecnológica de Pereira, Monómeros, Café Etrusca México y otros especialistas que disertaron sobre variados temas de actualidad para el mundo del café. De igual manera, tuvo cabida en la feria los campeonatos de barismo, catación y tostión que llamaron la atención de los visitantes no expertos porque les permite comprender el intenso trabajo que hay detrás de una taza de café y degustar su calidad.

Una actividad que merece especial mención por el estímulo que representa para el caficultor, fue la organizada por la gobernación, Cooperativa de Caficultores del Quindío, Sena con su Escuela de la Calidad del Café y Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío en el marco de la feria, me refiero a la Subasta de Microlotes del Concurso de Café Pergamino Premium que tiene como fin, entre otros, establecer canales de proveeduría entre productores y transformadores de café diferenciado.

En la subasta sobresalieron los cafés de montaña de Génova, Pijao, Córdoba y Buenavista que lograron ser vendidos a compradores nacionales e internacionales a precios promedio de $189.600 por arroba de café pergamino seco, alcanzando el precio de venta más alto un lote proveniente de Buenavista vendido en $470.000 por arroba, recordemos que el precio interno por arroba se encuentra en $80.000 aproximadamente. Sin duda que las cifras son importantes; sin embargo, lo más gratificante son las relaciones directas que se tejen entre compradores y productores. Así se deduce del caso del empresario Daniel Velásquez de la firma Campesino Coffee, comprador de café que suma su segunda participación en la subasta y que ha forjado una relación comercial con la caficultora Noralba Velandia de Pijao, a quien visita con alguna periodicidad y con quien tiene un nexo que los ha conducido a tener una presentación especial con un tostador de los Estados Unidos que resalta en su producto el origen del café que compra.