En el escenario mundial, los países y regiones que van a la vanguardia en desarrollo económico y bienestar tienen en la competitividad e innovación un denominador común, hecho que nos debería motivar a enfocar nuestros esfuerzos al apoyo de sectores estratégicos para avanzar en el fortalecimiento de la competitividad de las empresas, elevar su productividad y lograr la apropiación del conocimiento y la innovación, impulsando de esta forma el crecimiento económico y el bienestar social.

Esto, que debería ser nuestro objetivo del desarrollo, tiene para su implementación instrumentos como la Comisión Regional de Competitividad, CRC, instancia con la misión de articular a los actores relacionados con la competitividad, ciencia, tecnología e innovación que tiene la responsabilidad de ser el único interlocutor válido entre el departamento y el gobierno nacional en estos temas y eje central para ejecutar la Política de Desarrollo Productivo Nacional tal como lo establece el Conpes 3866 del 8 de agosto de 2015 y la Ley 1753 de 2015 del Plan Nacional de Desarrollo respectivamente.

Es útil recordar que la CRC fue creada en 2008 durante el gobierno de Julio César López Espinosa que acogió la propuesta que en tal sentido le hizo la Cámara de Comercio. Sin embargo, en estos nueve años de vida, la Comisión no ha tenido la dinámica necesaria para enfrentar los enormes desafíos sociales y económicos del territorio y para fortalecer efectivamente la competitividad de las empresas y mejorar el entorno para los negocios.

La experiencia que nos deja el ejercicio que adelantamos conjuntamente con empresarios los gobiernos del Quindío y Armenia, Comité de Cafeteros y Cooperativa de Caficultores del Quindío, universidades del Quindío, Gran Colombia y Empresarial (CUE), Sena y Cámara de Comercio para consolidar el Clúster de Cafés Especiales, iniciativa que tuvo su semilla en la Ruta Competitiva Kaldia formulada en 2013, es una clara muestra que el trabajo articulado entre sectores público, privado y académico en torno a objetivos comunes sí da resultado.

De ahí que estemos en mora de impulsar, mediante una CRC activa y dinámica, la formulación de una política de desarrollo productivo para el departamento, el apoyo decidido a la innovación y la continuidad del Programa Rutas Competitivas que la Cámara de Comercio ha realizado para el turismo de experiencias, cafés especiales y cueros de alta gama con apoyo del ministerio de Comercio, Industria y Turismo e INNpulsa Colombia, para lo cual hay que aprovechar que en los planes de desarrollo del Quindío y Armenia se incluyó la formulación de nuevas rutas competitivas.

Así que es hora de que los integrantes de la Comisión Regional de Competitividad, con el liderazgo del gobernador que es su presidente, tomemos la decisión, sin más pérdida de tiempo, de darle la dinámica que se requiere para responderle al desarrollo socioeconómico del departamento, pues son muchos los retos y desafíos que necesitan de la conjunción de esfuerzos y del trabajo colectivo para sacarlos adelante.