Siempre hemos creído en el trabajo colectivo como una poderosa herramientas para sacar adelante proyectos e iniciativas que requieren de grandes esfuerzos, por eso hemos impulsado la Alianza para el Quindío escenario en el que los gobiernos locales, congresistas y dirigencia gremial actúan de forma articulada ante el gobierno nacional como voceros de los intereses del departamento.


Con el mismo espíritu hemos participado en iniciativas para la conservación del Paisaje Cultural Cafetero como Patrimonio de la Humanidad y formulado proyectos estratégicos en turismo como las Rutas del Paisaje Cultural Cafetero que involucran a Caldas, Risaralda y Quindío. Otra experiencia de articulación ha sido participar en proyectos conjuntos en el Eje Cafetero como las Alianzas para la Innovación que adelantamos de la mano con Colciencias.

De ahí que estemos convencidos de la necesidad de profundizar en estos ejercicios de integración como una forma de alcanzar sinergias en procura del desarrollo, sobre todo cuando los recursos son escasos y los desafíos enormes, por lo que además de articularnos con Caldas y Risaralda, los quindianos deberíamos dirigir nuestra mirada al Valle del Cauca, territorio con el que tenemos múltiples afinidades y relaciones.

Pocos departamentos como Valle y Quindío tienen el potencial para establecer plataformas logísticas y de transporte intermodal de carga por ser atravesados por la ruta de comercio exterior más importante del país cual es el corredor Bogotá – Buenaventura y por el ferrocarril del Pacífico que comunica el citado puerto con Cali y La Tebaida, municipio que tiene la única estación ferroviaria que aún conserva el Eje Cafetero, además de contar con los aeropuertos internacionales Alfonso Bonilla Aragón y El Edén en proceso de ampliación.

Estas infraestructuras de transporte carretero, aéreo y ferroviario son estratégicas como quiera que facilitan la conexión con el puerto de Buenaventura, lo que justifica de sobra hacer acuerdos con el Valle del Cauca y aprovechar la cercanía con el canal de Panamá, los tratados de libre comercio como el firmado con los Estados Unidos y la Alianza Pacífico que agrupa a México, Perú, Chile y Colombia.

Pero, la integración se debe medir sobre hechos concretos de beneficio mutuo entre las que podrían estar la articulación de las actividades productivas del Valle como son los clústeres de bioenergía, proteína blanca, belleza y cuidado personal, macrosnacks, excelencia clínica, frutas frescas, servicios, logística y metalmecánica, con nuestros clústeres de cafés, turismo, cueros y TIC, además de las cadenas productivas de muebles, cítricos, aguacate, plátano, agroalimentos y construcción en procura de ganar ventajas competitivas y llegar con fortaleza a los mercados externos.

Son muchos los retos y oportunidades que nos esperan si ampliamos nuestra mirada hacia el Pacífico, tal vez allí encontraremos el socio con el que podríamos hacer excelentes negocios para desarrollo y bienestar de quindianos y vallecaucanos.