"...proyectos que tienen el potencial de ser portadores de futuro, que podrían estimular en nuestros jóvenes el amor por la ciencias básicas y la investigación".


La Gobernación del Quindío presentó en la Cámara de Comercio a gremios y empresarios del departamento el Proyecto Biome El Edén. A la reunión asistieron Mike Mounder, líder de esta iniciativa y representante del Proyect Edén (St. Austell, Cornwall, Inglaterra), John Reagan y Juan Carlos Borrero (investigador colombiano), quienes expusieron por qué Colombia y el Quindío fueron postulados para ser sede del biome en el continente americano y mostraron sus ejes científicos, tecnológicos, turísticos, de innovación y de educación que serían la base para el reconocimiento y recuperación de los ecosistemas.

De acuerdo a los expositores, el Quindío presenta características ideales para la construcción de los biodomodos que albergaría sistemas ecológicos cerrados en domos o bóvedas donde se recrean ambientes controlados y se dan interrelaciones entre fauna y flora representativa de ciertos ecosistemas que sufren alteraciones y pérdida significativa de especies, y en los que a su vez funcionan germosplasmas como lugares dedicados a la conservación de la diversidad genética de la flora de una región o país.

La iniciativa, si es viable, pretende obtener financiación del Sistema General de Regalías por lo que se ha planteado una eventual alianza con el Valle del Cauca para presentarla a instancias de Colciencias. Por su importancia para el departamento, se espera que en este proyecto participen el Jardín Botánico del Quindío, universidades de la región y del país, gobierno departamental y municipales, centros de investigación, organizaciones ambientales y empresarios de diferentes sectores, entre ellos, los del turismo.

La idea expuesta contempla la construcción en Filandia de tres domos en los que se replicarían los biomas del páramo, desierto y manglar, para lo cual previamente se harán los estudios del caso que permita evaluar la factibilidad económica, ambiental, social y científica del mismo.

La experiencia de lo que han significado los biomodos del Proyect Edén en St. Austell, Cornwall es una muestra del aporte a las regiones donde se desarrollan, beneficios que se resumen en el establecimiento de estrategias de conservación ambiental in situ y ex situ, creación de centros de investigación en biodiversidad con universidades, ofrecimiento de educación ambiental formal y no formal, atracción de turismo científico de naturaleza y realización de eventos de similares características que congreguen investigadores y especialistas en diferentes áreas del país y el mundo, aumento de conocimiento de los ecosistemas locales y valoración real de su potencial. En pocas palabras, es poner al Quindío en el escenario mundial de los lugares a visitar por todo aquel que sea sensible a la conservación ambiental.

Estos son proyectos que tienen el potencial de ser portadores de futuro, que podrían estimular en nuestros jóvenes el amor por la ciencias básicas y la investigación, que tienen la llave para abrir una ventana al conocimiento acerca de nuestros recursos naturales, su conservación y opciones de desarrollo.

Esto apenas es una idea, vendrán los estudios de factibilidad cuyos resultados nos permitirán sentarnos a discutir acerca de su ejecución. Por lo pronto veamos el potencial de las cosas buenas antes de oponernos a un proyecto que aún no cuenta con estudios básicos.