"Pasamos del primer puesto ocupado en 2010 y 2013, al segundo lugar".

 

El Grupo Banco Mundial y el DNP entregaron el pasado 4 de octubre el cuarto informe subancional de la serie Doing Business, DB, para Colombia que analizan las regulaciones desde la perspectiva de las medianas y pequeñas empresas locales. El estudio mide varias dimensiones importantes del entorno regulatorio que afectan a las empresas en las 32 ciudades capitales de departamento con el fin de conocer el ambiente que tienen para hacer negocios y entregar recomendaciones de reforma y mejora, así como revelar aquellas buenas prácticas que existan en algunas ciudades  y contribuyan a mejorar el entorno empresarial.

 

El DB analiza cuatro indicadores sobre los que tienen competencia los gobiernos departamentales y municipales: Apertura de un empresa, obtención de permisos de construcción, registro de propiedades y pago de impuestos. Para los tres primeros mide fundamentalmente el número de trámites, tiempo en días y costo en que un empresario en la práctica incurre al hacer estas actividades, y en cuanto al pago de impuestos se consideran el número de pagos, el método y la frecuencia de pago, el tiempo asociado a la preparación y presentación de impuestos y la tasa total de impuestos.

 

En este orden de ideas, el DB 2017 nos debe llevar a reflexionar y hacer un esfuerzo mayor para mantener y mejorar aquello en lo que presentamos buenos resultados y asumir los correctivos necesarios donde mostramos falencias con respecto a otras ciudades, teniendo en cuenta que el puesto global alcanzado por Armenia en el estudio registra un retroceso al pasar de la cuarta posición en 2013 al décimo lugar este año.

 

En forma individual por indicador, aunque en apertura de empresas pasamos del primer puesto ocupado en 2010 y 2013, al segundo lugar, la Cámara de Comercio y sus alianzas continúan destacándose por su altos estándares de eficiencia registrando igual número de trámites (8) y menor costo para el empresario de Pereira, ciudad que ocupó el primer lugar, habiendo sido superada por emplear un días más que la capital de Risaralda. Esta pequeña diferencia nos anima desde ya a revisar todos nuestros procedimientos con el fin de hacerlos más eficientes y prestar un mejor servicio a nuestros empresarios.

 

En relación con permisos de construcción los resultados no fueron satisfactorios, pues se pasó del puesto tres en 2013 al 28 aumentando de 10 a 17 el número de trámites en que incurre un empresario al solicitar y obtener este permiso y pasar en tiempo de 62 a 241 días. Es prioritario que el departamento de Planeación de Armenia, curadurías, empresas de servicios públicos y notarías adopten un plan de mejora para este indicador esencial para un sector estratégico de la economía local.

 

Otro panorama se presentó en registro de propiedad al pasar del 14 al noveno lugar y con la segunda posición en pago impuestos mejorando ocho puestos con respecto a 2013. Este último evidencia el esfuerzo hecho desde la administración municipal en tal sentido. Hay que analizar los resultados y asumir los correctivos necesarios.