Durante muchos años hemos soportado que buena parte de los andenes, calles y parques del centro fueran invadidos por vendedores ambulantes y estacionarios, situación que afectó el desarrollo del comercio organizado, ese que contribuye con impuestos, genera empleos formales y aporta una dinámica económica que beneficia a los armenios.




Y es que la invasión del espacio público no deja nada bueno, pues tras la venta de artículos y comestibles sin las mínimas normas de higiene, se esconde la informalidad y la ilegalidad de las redes de productos ‘piratas’ (como la de CD y DVD) y de contrabando evasores de impuestos. Ese caos en el que ha estado sumergida la ciudad es donde se camuflan los traficantes del trabajo infantil y los vendedores de sustancias alucinógenas y los delincuentes y ladrones que encuentran el medio perfecto para operar y escabullir el accionar de las autoridades, que aclaro no son los vendedores ambulantes, son los otros que se aprovechan del desorden .

De ahí que desde la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío apoyamos el propósito de la alcaldía de cumplir la orden judicial de recuperar el espacio público como bien colectivo que nos pertenece, por lo que el burgomaestre debe sentir que su accionar tiene el respaldo ciudadano, de empresarios, gremios y de las organizaciones sociales.
¿Para qué se invirtieron recursos públicos en la reconstrucción de los andenes del centro dotándolos de mejores espacios, mobiliario urbano, señalización para el peatón y de guías táctiles y rampas en las esquinas para orientación de discapacitados, personas en sillas de ruedas y madres con niños en coche, si dejamos que las aceras y calles continúen invadidas?

Nadie puede decir que la alcaldía obró sin tener en cuenta la realidad social, pues es evidente que se preocupó por invertir en la construcción el centro comercial del Café para reubicar a los vendedores que estaban en el espacio público. El proceso publicitado, con garantías para el traslado de los comerciantes informales, incluso se pensó en llevar los puntos de recaudo de EPA con el fin de generar un flujo permanente de personas en el centro comercial. Así que no es aceptable que ahora aparezcan contradictores con expresiones violentas intentando sabotear el proceso a través de la toma de oficinas del CAM, bloqueo de calles y enfrentamientos con la fuerza pública.

Hemos realizado sondeos entre comerciantes formales que apoyan las acciones de la alcaldía y que manifiestan su complacencia por el cambio positivo que se siente en el centro.

Es indiscutible que contar con andenes y vías para transitar sin obstáculos estimula el comercio y los negocios, hace atractiva la ciudad y mejora la calidad de vida, y anima a los visitantes y turistas que vienen a comprar en el comercio local.

Pero el apoyo de los armenios al alcalde y autoridades de policía no puede quedar en expresiones verbales. La forma más efectiva de contribuir es mediante el compromiso de comprar en el comercio formal organizado, rechazando la práctica de adquirir productos en el espacio público.