El Censo Empresarial 2017 realizado por la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío no solo nos mostró que los índices de informalidad en el departamento están por encima del 20%, sino que sirvió para emprender la búsqueda de alianzas estratégicas con las alcaldías con el propósito de entregarles un informe detallado que contiene cifras y ubicaciones precisas de la informalidad empresarial en sus municipios que les sirva para adelantar acciones de mitigación dichos índices que afectan de manera significativa la inversión, el desarrollo y la generación de empleo.

Fue así como la alcaldesa de La Tebaida, con base en el mencionado Censo Empresarial, inició acciones de visitas puerta a puerta, jornadas de sensibilización y acompañamiento que fueron determinantes para que entre 2017 y 2018 el municipio mostrara el mayor porcentaje de reducción de informalidad en todo el departamento. Esta alianza dio sus frutos y un alto número de comerciantes decidieron dar el paso a la formalidad entendiendo que es así como se logra tener visibilidad ante el sistema financiero, hacer negocios transparentes y acceder a proyectos de apoyo y acompañamiento, es decir, es la forma en que se participa de procesos determinantes para dinamizar sus negocios y fortalecer la economía local.

Por su parte, Salento, municipio que en los últimos años ha presentado el menor índice de informalidad en el Quindío, reforzó las campañas de formalización empresarial desde el momento que fue reconocido como destino turístico sostenible. Esta labor permitió establecer metas claras encaminadas a mantener los espacios públicos de alto tráfico peatonal despejados, contar con señalización e incrementar el número de establecimientos comerciales comprometidos con la legalidad y con la responsabilidad social empresarial, así como con la generación de medidas preventivas y de seguridad para con sus clientes, un tema que por supuesto desde la informalidad difícilmente se puede cumplir y que debe trabajarse a diario para cumplir con dichos objetivos.

Hoy estos dos municipios, a los que la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío les hace reconocimiento público, son un claro ejemplo de que la formalidad debe ser un compromiso de todos. 

Por ello, en 2019, el reto será fortalecer las alianzas interinstitucionales que mejoren los entornos comerciales, permitan el desarrollo de políticas públicas y generen conciencia sobre los efectos devastadores de la informalidad empresarial y laboral, la competencia desleal, el cierre de negocios formales y los riesgos que se pueden generar desde el sector turístico cuando no se cuenta como medidas preventivas, aspectos que demandan ser asumidos como un compromiso colectivo por las alcaldías, autoridades de policía, gremios, empresarios y clientes en general.